domingo, 26 de abril de 2009

Irregularidades en medicamentos que consumen los argentinos.



CIUDAD DE BUENOS AIRES: Continúa la polémica por la supuesta complicidad de la industria farmacéutica y las principales obras sociales del estado, IOMA y PAMI, para instalar sobreprecios, comercializar los medicamentos más caros y manipular la ley de genéricos. Además, la industria farmacéutica está en el ojo de la tormenta por el caso de la efedrina y el triple crimen de General Rodríguez.
    
En diálogo con el portal Diario Hoy, el secretario general de CICOP, Jorge Yabkowski, criticó la falta de decisión política para controlar la industria farmacéutica y la ausencia de una producción nacional. En tanto, el diputado de la CC, Sebastian Cinquerrui, sostuvo que "Graciela Ocaña tiene responsabilidad absoluta".

El secretario general de la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la provincia de Buenos Aires (CICOP) aseguró que “esto es algo que viene pasando desde hace años y que va a seguir sucediendo porque no hay voluntad política para terminar la corrupción porque las principales industrias farmacéuticas aportan a las campañas políticas y a todos los partidos entonces cuando vos te querés meter te dicen: ‘todo bien pero hasta acá llegaste”.

Según el gremialista, la industria farmacéutica y “su enorme capacidad de lobby” están controlando tanto al PAMI como al IOMA actuando no en favor de los beneficiarios de las obras sociales, sino en respuesta al interés de las grandes industrias farmacéuticas internacionales.

“El tema básico es que la industria sigue controlando la producción y la distribución de manera vertical sin que haya ninguna regulación real por parte del Estado”, explicó Yabkowsky.

“Los laboratorios trabajan sobre la incapacidad política e inducen a la compra de los medicamentos más caros que a veces no sirven para nada o son secundarios, como un antiinflamatorio que deja mucho dinero a la industria. Lo mismo pasa con la investigación, porque se invierten millones en investigaciones que no terminan en nada, pero nadie invierte en medicamentos para los países tropicales porque no es rentable”, contó.

Cabe recordar que la ley de genéricos apareció en la Argentina como una herramienta para evitar a los usuarios de medicamentos quedar rehenes de determinadas marcas y sus precios abusivos. Sin embargo, El secretario general de la CICOP alertó sobre la ineficacia de esta reglamentación en un país como la Argentina donde la producción pública o nacional es nula.

“Si fuéramos un país como Brasil, donde existe una producción de medicamentos pública que fija un precio testigo a la industria privada e interviene en el mercado para evitar el desabastecimiento si un laboratorio se aprovecha y marca sobreprecios, entonces esta ley de genérico sí tendría aplicación real”, opinó.

Actualmente, tanto genéricos como marcas internacionales dependen de un puñado de compañías farmacéuticas que definen los precios del mercado e “invierten” en las campañas de los partidos políticos sumas generosas para asegurarse inmunidad.
 
Por su parte, Sebastián Cinquerrui, diputado provincial por la Coalición Cívica, ya ha denunciado la falta de controles en los medicamentos y la connivencia de las droguerías ilegales con organismos del Estado y el gobierno kirchnerista.

"Justamente, por este tema de la relación entre la industria farmacéutica y el Estado tengo una querella por parte del director de IOMA, a raíz de unas declaraciones que hice el año pasado al Diario Hoy", contó el legislador a ese portal.

"Lo que pasa es que se judicializa la política para silenciar las denuncias de la oposición", explicó.

El diputado señaló que lo paradójico es que la querella en su contra viene por una denuncia realizada a un organismo de Estado, y un propio funcionario responde en su contra con una intimación en vez de hacerlo con una respuesta sobre el reclamo en sí.

"Los fueros tienen que ver justamente con una protección a las declaraciones que podamos dar. Pero acá los fueros se utilizan para evitar ser enjuiciados por delitos de corrupción", señaló Ciquerrui.

El cruce judicial tuvo su inicio el 20 de agosto de 2008, el legislador Cinquerrui declaró a Diario Hoy que el convenio entre el IOMA y la industria farmacéutica sólo favorecía a un puñado de empresas.

“Lo que va a ocurrir es que entre cuatro o cinco laboratorios se van a distribuir el mercado”, indicó el legislador y al mismo tiempo comentó: “Es a todas luces un acuerdo interempresario entre los laboratorios más grandes con la anuencia del IOMA", había denunciado hace 6 meses.

Luego de las denuncias realizadas por la Coalición Cívica, el por entonces titular de la superintendencia de Salud, Héctor Capaccioli, dejó su cargo en noviembre de 2008, y en medio de una interna con Graciela Ocaña.

Hoy, Cinquerrui dijo a dicho portal que la Ministra de Salud de la Nación, "Graciela Ocaña tiene responsabilidad absoluta" en todas las irregularidades que se vienen dando.

El legislador insiste en que "el IOMA ha generado las condiciones para la confección de un sistema que no es beneficioso para el afiliado, sino para los empresarios".


Fuente: Urgente24

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